Relaciones Matrimoniales Con Dificultades y Sin Dificultades (satisfechas) en Terapia de Parejas Parte I

Carlos Durana Ph.D., M.Ac. offers couples and relationship therapy in Reston, Virginia and Bethesda, Maryland.

Uno de los síntomas más inquietantes de una relación en dificultades es la escalada de las emociones y comportamientos negativos. Estas interacciones dolorosas e hirientes pueden estallar más rápidamente de lo que se cree. Por ejemplo, comportamientos negativos tales como la crítica o la retirada del conflicto pueden ser rápidamente  recíprocos por parte del otro miembro de la pareja, resultando en una escalada mutua de interacciones negativas.

Uno de los roles en la terapia de pareja es proteger a la pareja de estas interacciones negativas durante la terapia de pareja. Este rol protector así como el aprender habilidades para tener relaciones efectivas  son funciones importantes que necesitan ser internalizadas por la pareja.

Las parejas afligidas y con dificultades reaccionan más a las expresiones negativas de sus compañeros que las parejas satisfechas. Los matrimonios con dificultades también se caracterizan por las habilidades inadecuadas sobre cómo manejar una relación, lo cual se manifiesta con expresiones disfuncionales de las emociones, invalidando emocionalmente los comportamientos, y con comportamientos que inhiben la solución de los problemas. Los matrimonios en conflictos también exhiben un bajo nivel de comportamiento positivo así como y un alto nivel de pensamientos, emociones y comportamientos negativos.

Un patrón característico y común de este tipo de matrimonios presenta dos temas predominantes: (1) mientras intentan mantenerse enfrascados en una discusión, las esposas reaccionan emocionalmente de una forma exagerada y presionan para discutir los problemas de la relación, una situación que puede conllevar a un mayor conflicto; (2) los esposos se retiran y desconectan de los desacuerdos y conflictos, lo cual escala el intento de las esposas por mantener la discusión.

Una investigación hecha por John Gottman (1993) sugiere que los hombres muestran una respuesta mayor del Sistema Nervioso  Autónomo (SNA) hacia el estrés y se recuperan más lentamente que las  mujeres. Los hombres responden con mayor desagrado a la incitación durante una pelea que las mujeres o esposas; ellos están más inclinados a evitar situaciones repetitivas asociadas con altos estados de incitación en el SNA. Esta reactividad del SNA puede tener un valor evolutivo de sobrevivencia. Históricamente, los hombres en su papel de protectores han sido más sensibles a los peligros externos (pelea o evasión).

En las relaciones íntimas, las mujeres parecen estar más dispuestas a engancharse en un conflicto, y los hombres están más inclinados a evitar tal conflicto y crean una pared de piedra. Las esposas aumentan la intensidad de la expresión (aumentan el volumen) para conseguir que sus esposos hablen, y la retirada del esposo puede aumentar las posibilidades de conflicto. Se crea entonces un ciclo demanda/retirada/demanda.

Por otro lado, las esposas que no están angustiadas o afligidas envueltas en una discusión en la que hay que buscar soluciones a los problemas, proporcionan un alto grado de respuestas no negativas (por ejemplo, formas positivas de mirar las cosas). Las esposas estresadas y angustiadas, cuando perciben que los mensajes de sus parejas van a ser negativos, ellas despliegan más humillaciones, exigencias y quejas que aquellas esposas que no se encuentran angustiadas durante estas interacciones en las que se busca resolver problemas. Las esposas angustiadas parecen no estar dispuestas  o incapaces de proveer respuestas positivas a los mensajes negativos de sus parejas.

En consecuencia, cuando las esposas muestran engancharse de manera exagerada y cuando los esposos muestran retirada, estas reacciones representan barómetros de dificultades en las relaciones matrimoniales. El éxito en una relación matrimonial puede medirse en función del número de interacciones negativas y positivas. Las investigaciones de Gottman (1993) sugieren que la satisfacción matrimonial puede ser medida por un radio de interacción que va de 5 positivo a 1 negativo.

A pesar de las diferencias y similitudes que existen entre la pareja, es como se manejan las diferencias lo que predice un futuro matrimonio en dificultades y el divorcio. La meta de una terapia para un matrimonio exitoso es ayudar a los individuos a manejar las diferencias. Los ciclos de escalada negativa en la comunicación son problemas en la regulación emocional. Las parejas que no están angustiadas rompen ciclos de comunicación mucho más rápido al responder a expresiones negativas con un comportamiento positivo o neutral. Las esposas que no están angustiadas juegan un papel importante en el proceso de salida de estos ciclos negativos, regulando, por lo tanto, las emociones. Pareciese que la expresión de una emoción negativa en un conflicto a niveles moderados o bajos es predictiva de un aumento a largo tiempo de la satisfacción. La expresión de niveles de tolerancia de las emociones negativas puede facilitar la solución de problemas y puede tener consecuencias fortalecedoras positivas. Por el contrario, son los niveles altos y crónicos de conflictos los que son angustiantes. El nivel de conflicto que las parejas puedan resistir a cualquier momento puede ser una función de su habilidad para resistir a las emociones negativas. Esta tolerancia puede estar influenciada por factores de historia familiar, diferencias psicológicas individuales en los mecanismos de incitación y en las respuestas aprendidas.

En los matrimonios satisfechos, las esposas tienden a asumir responsabilidad en la solución de problemas y a manejar conflictos difíciles. En las relaciones igualitarias, los esposos parecen jugar un papel en este rol. En los matrimonios satisfechos, las diferencias de género disminuyen con el aumento de expresión de intimidad emocional. En tales matrimonios, los hombres están tan dispuestos como las mujeres a compartir lo que les hiere así como sus aspiraciones y problemas.

Para deducir la incitación negativa y la escalada, los hombres deben aprender otros comportamientos que no sea solo el de retirarse. En el pasado se les daba a las mujeres una mayor responsabilidad para mantener el clima de comunicación en el matrimonio. Hoy en día, se espera más de los hombres en este aspecto; los hombres deben aprender a tener más responsabilidad en la calidad de la comunicación y en el mantenimiento y desarrollo de la intimidad.

Carlos Durana Ph.D., M.Ac. offers relationship and couples therapy in Bethesda, Maryland and Reston, Virginia.

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